Dolores musculares y articulares: Calienta unas gotas en las manos y masajea suavemente las zonas con contracturas o molestias de artritis durante unos minutos. Puedes cubrir con un paño tibio para potenciar el efecto antiinflamatorio del ácido ricinoleico.
Cataplasmas abdominales: Se emplean compresas empapadas de aceite de ricino tibio sobre el abdomen junto a una bolsa de calor durante 30 a 60 minutos como práctica tradicional para estimular la zona.
Salud capilar y piel: Se aplica directamente en las raíces del cabello, cejas o pestañas para hidratar y acondicionar. En la piel ayuda a humectar zonas secas, aunque debe usarse con cuidado para no obstruir los poros
Presentacion: 125 ml

