El principal aporte del girasol (helianthus annuus) es su riqueza en AGE (omega 6). Pero además es apreciado por su cualitativo aporte de vitaminas (sobre todo la B1, ácido fólico, B12, D y E), minerales (hierro, magnesio, calcio, fósforo, cinc y potasio), proteínas (23%) y enzimas digestivas. Contiene abundante vitamina E (tocoferol), un potente antioxidante, cuyo efecto se potencia con la riqueza en polifenoles (inhiben proliferación bacteriana, infecciones y compuestos cancerígenos). Desde el punto de vista energético, el girasol es acaso el vegetal terrestre más eficiente en la captación y almacenamiento de energía fotónica del sol. Es siempre beneficioso realizar un activado (remojado) previo al consumo. Ideal para preparar lácteos vegetales.

